Suelo ser indiferente pero de las cosas que admiro en las personas es , la
primera es la capacidad de entrega desinteresada y otra el real interés y
disposición a escuchar que algunos poseen.
De alguna manera ,la importancia que
le damos a cada ser en nuestras vidas se demuestra en los pequeños detalles que
retenemos de otros. Cuando alguien nos importa recordamos cada cosa que nos
contó o gesto que hace, no solamente hablo de la pareja sino de un hijo,
sobrino, amiga y el grado de trascendencia en nuestras vidas, lo marca el tipo
de detalles que recordamos. Si vamos al supermercado, no olvidamos
colocar en el carro las galletas favoritas de nuestro hijo, el té de la marca
que le gusta a mama, el antojo que tenia tu pareja, o la conserva de la que me
hablo una amiga, que no ha encontrado hace tiempo, solo para dársela. Sin
embargo no les encarguen a “ellos” la lista de compras, llegaran productos a
punto de espirar, margarina en vez de mantequilla, shampoo anti caspa en
reemplazo del de placenta con vitamina E que encargaste, y la mitad de la lista
es reemplazada por cervezas y carnes para la parrilla. Todo para ellos. Y
nosotras tenemos el instinto patológico de arrasar con cuanta cosa necesite
otro, reemplazando lo que nosotras necesitamos, para ajustarse al
presupuesto y si además significo una oferta..... nos sentimos merecedoras del
Nobel de economía.
Este tipo de conducta
parece una característica más dada al género, las mujeres somos particularmente
sensibles a la retención de información que a los hombres les parece inútil,
sin embargo es un detalle adorable en nosotras.
Es por eso que cuando
un hombre olvida, como nos gusta el café ,molesta; a que eres alérgica,
Intento de feticidio; el
aniversario de bodas ,excomulgación; o tu cumpleaños (le lloverá las penas
del infierno), resulta difícil volver a restituir esa confianza y admiración
que alguna vez pudimos tenerle. Para ser justa existen algunos que
ante tanta queja femenina hacen el esfuerzo adicional para escuchar (o al menos
colocan cara de atención), comentar que te quedan lindos esos zapatos
o entender que Melón también es un color, es toda una proeza que no
debemos desconocer.
Es un todo un
acontecimiento mediático (cadena telefónica entre amigas) encontrar un hombre
que tenga la delicadeza de recordar la canción que sonaba cuando se dieron
el primer beso, es considerado un espécimen en vías de extinción, y si además
deja de ver el partido para prestar atención a lo que tu estas hablando aunque sea
de decoración o jardinería..... es que sería el equivalente a encontrar el arca
de Noé!!!.... es que amerita desde un posteo en un blog a cadena nacional.
Es tal el abismo de
las comunicaciones que no sabemos si pertenecemos a la misma especie, si
nosotras hablamos sobre algo, ellos ponen “play” y se escucha un... ya
¿y? al menos veinte veces mientras tú describes cualquier situación que
“no” les interese. Y después reclaman que no les avisaste que tu mama
pasaría el verano de visita en vuestra casa y que él pagaría el pasaje…jajá
jajá!!!!
Aun así solo basta un
gesto o una sonrisa para que cualquier falta cometida se olvide, pues ante un
beso robado o un abrazo espontaneo da lo mismo si tú hablas hebreo y el
chino - mandarín.
Didycris
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