Que valga la pena
Es difícil sentarse frente a un documento en blanco tratando de armar las ideas que necesito expresar. Durante este periodo de confrontación con mi historia he descubierto que no estaba tan perdida como creía…. solo me di la vuelta larga. Muchas veces he intentado rodear la montaña sin notar que en el centro existía un túnel que me llevaría directo a donde quería llegar, y es casi un insulto a mi inteligencia no haberlo descubierto antes.
No voy a mentir a sido un camino difícil y espinoso pero he encontrado seres maravillosos que ayudaron a construir el ser que soy. Al mismo tiempo hubo momentos en que creí que lo vivido no era necesario para aprender sobre algún tema. Experiencias innecesarias que almacenadas en la memoria salieron a relucir en el tiempo oportuno y resultaron, no solo útiles, sino decidoras al momento de tomar decisiones. Es cierto que muchas vivencias no logran comprenderse sino hasta el fin de nuestros días y solo me queda esperar que el cielo se abra y me muestre la solución del puzzle.
Las personas que se han cruzado en mi camino no son reemplazables, se quedan en un lugar de la memoria y el corazón y cuando otra persona aparece, lo que ocurre es que el corazón se agranda para darle un lugar en el.
No he olvidado, y jamás podría, pero entendí que nada puedo hacer para cambiar lo sucedido. De eso se trataba, de comprender que nadie se va realmente de nuestras vidas si no que se ponen en pausa, y cuando los extrañas debes viajar en tu memoria para encontrarlos.
A sido extraño pues todo a comenzado a tener mas sentido desde que me mire al espejo y dije “basta”.
Hurgando en mi memoria encontré valiosos tesoros y pude verles los rostros a las personas que me los regalaron y muchas de las cosas que siempre pensé que necesitaría para ser feliz ya me lo habían dado, claro sin saberlo. Hay sentimientos que no tienen explicación lógica, y soy yo quien lo dice ahora. Que ironía. Me despedace el cerebro encontrando la razón y proporción de cada capitulo de mi vida y resulta que era tan simple. Construí castillos en el aire y esperando al príncipe púrpura (es que los azules ya se terminaron, había mucha demanda) que se me paso la niñez, la juventud y parte de mi adultes...
Hoy quiero cerrar por fin ese capitulo, el tiempo de balance se ha terminado y ya se donde colocar cada recuerdo, Si la vida fuera fácil vivirla entonces no valdría la pena hacerlo y gracias a que Dios me permitió conocer a un ángel que me abrió la puerta del amor y la esperanza hoy puedo continuar segura de que no importa cuanto tiempo me tome, seré tan feliz, que en el diccionario esa palabra tendrá mi rostro.
La felicidad no es la ausencia de tiempos difíciles, porque hay heridas que nunca cerraran. Siempre será más maravillosa la sonrisa después del llanto y es necesario llorar para aclarar la mirada y ver lo que tenemos a nuestro alrededor
... Hoy comienzo una nueva etapa, más segura, mas fortalecida y no cesare en el empeño para que mi existencia realmente valga la pena.
