Es increíble la capacidad del ser humano de creer solo lo que quiere creer, incluso cuando las evidencias apuntan hacia otra dirección.
Nos pasamos la vida tratando de ser concretos y efectivos en nuestras decisiones y sin embargo siempre decidimos aquello que queremos, mas que por aquello lógico o cuerdo.
Y esto es incluso mas grave cuando las decisiones son de tipo afectivo o emocional. No sé quien dijo que el corazón piensa, y lo peor no se puede conectar la lógica cuando el corazón sangra o se encapricha.
De encontrarse una cura para este mal seria la más vendida. No creo que exista alguien que no creyera estar enamorado y después resulta que simplemente se equivoco, “no era la persona indicada”. Pero después aparece alguien que ahora si “parece definitivo”.
Sin embargo durante el tiempo que nos creemos invadidos por este mágico sentimiento no hay nada que nos convenza que es solo un estado de confusión profunda. Al punto de que cuando todo indica, no solo que no somos correspondidos, sino que no es lo que esperamos, nos auto convencemos de que lo podemos arreglar, cambiar o que simplemente nos podemos adaptar.
Para justificar nuestra existencia tenemos una creencia popular que habla de sembrar un árbol, escribir un libro y “tener un hijo”. Hasta donde yo puedo ver solo en uno de estos puntos necesitamos la contribución de alguien mas y hasta en eso no se garantiza la permanencia del involucrado en tu vida.
No es que no crea en el amor solo que no tengo idea de que es.
Además, realmente ¿sirve de algo estar enamorada? . Parece ser que solo trae complicaciones, confusión y una sensación de inseguridad e inestabilidad permanente, bueno al menos mientras dure la enfermedad.
Tenemos una gran disposición ante cualquier excusa que explique la necesidad patológica de sufrir por amor. Inexplicablemente tratamos de estar en pareja aunque nos fracturemos en la carrera por alcanzar una meta que no tenemos idea de donde está.
Y si por alguna razón hemos pasado mucho tiempo sin pareja, sentimos que nuestra vida no ha tenido sentido, que algo malo nos ha de pasar, hemos desperdiciado nuestro tiempo o que no es lógico.
Es peor aun, la sociedad nos condena con frases como “vinimos a este mundo para estar de a dos”, “nadie puede pasar solo por la vida”, “La soledad es mala consejera” o con preguntas como “y.. ¿Todavía solo?”, ¿No piensas rehacer tu vida? ¿Te dejo mal... ahhh?. Demasiadas preguntas que responder... y al menos yo no tengo la respuesta, pero la más importante ¿Por qué entonces queremos pasar por esta tortura?.
Como se debe comenzar por un análisis personal, me di a la tarea de tratar de contestar esta difícil pregunta... Y NO TENGO LA MÁS REMOTA IDEA.
Pero calma... analicemos. Esto va mas allá de una percepción social ya que los sentimientos son personales. Tenemos, como seres humanos, una enorme capacidad de entrega y de compromiso, en algunos mas desarrollada que en otros y de allí que al menos queda claro el que desparramemos opiniones, convicciones, pelambres etc. por lo de “entrega”. Y compromiso siempre que se trate del carrete de fin de semana, ir con los amigos a ver el partido, escuchar la ultima de... mmmm... Esto a nivel superficial.
En la profunda podemos darnos cuenta de que la lectura respecto de entrega y compromiso es mucho más interna siempre que formemos parte de grupos sociales o religiosos podemos sentirnos orgullosos de nuestro compromiso, sin embargo necesitamos ser escuchados reconocidos, considerados y parte de la masa. Y en lo intimo aun estando entre muchas personas persiste el sentimiento de soledad si no existe la comunión, la complicidad, el roce, las expectativas mutuas, los sueños y otras cosas que solo se dan de a dos.
Si, reconozco el sentimiento ya que aun disfrutando de los momentos de soledad, del encuentro con mis pensamientos y derrames de creatividad como sentarme a escribir esto, no logro sentirme completa. Siendo una agradecida de la vida por los dones y bendiciones que me ha dado, parte de mí esta a medio terminar.
Vivir permanentemente entre puntos suspensivos - como “mientras tanto” – ha sido una constante en mi vida, siempre en espera de que algo pase y lo único que ha pasado son años, y la situación persiste.
Si he de cambiar la historia debo empezar a tomar decisiones mas allá de lo económico e intelectual y reconocer aunque me sangre el espíritu que mi entorno tiene razón, ya que ante la consulta popular las repuestas son exactamente igual de estúpidas...” No vinimos a este mundo a estar solo” “Todos necesitamos alguien que nos mine”...”que triste seria la vida sin nuestra alma gemela”... es mas en la lista de respuestas las frases se ponen cada vez mas cursi.
Ahhhhhh... pero al parecer es cierto, he luchado por oponerme rotundamente a creer que mi existencia se justifica si tengo a alguien a mi lado, he intentado convencer a todos, incluyéndome, que mi vida es maravillosa ¡¡¡SOLA!!!
Me rindo... si desde que el hombre fue creado se concibió de a dos, quien soy yo para contradecir a la madre naturaleza, que lo único que hace es imponernos las reglas de complementariedad, nada en el universo ocurre sin la acción directa o indirecta de otro. Y he intentado probar lo contrario, definitivamente no funciona.
El universo se confabula y hasta las casualidades tienen explicaciones científicas, lógicas o místicas.
¿ Porque queremos pasar por esa tortura?
Simplemente por que somos masoquistas, y ante la promesa de vivir felices para siempre y la búsqueda de la eterna felicidad no importa morir en el intento (lo que sea que signifique)
He de entregarme al destino... y que sea lo que Dios quiera. Ya él a trazado algo para mi vida.. Ya tiene un plan para mí y solo debo confiar en que se cumplirá.
Solo pido una cosa... “Serenidad”... para no enloquecer mientras espero
Didycris.