En mi permanente búsqueda de respuestas sobre la naturaleza de mi existencia he divagado básicamente en las mismas preguntas. Hace algún tiempo me rompía la cabeza tratando de entender porque debemos enamorarnos y sufrir todas las calamidades que este acto conlleva. Pues bien la sabiduría divina logra darte aquello que necesitas, en el momento que las necesitas, y sin aviso alguno te cae encima. Como brisa en día de abrumante calor llego a mi vida, un ángel se le arranco a Dios para darme la lección de mi vida. No solo ilumino mis días sino también me lleno de esperanza y sueños…y cuanta cursilería se les pueda ocurrir.
A mi !!... que durante años le advertí a mis amigas que si me veían suspirar con cara de imbécil me dispararan.
Estaba perdida, ese personaje que vuela en pañales y le da de flechazos a las pobres almas desoladas, solo por diversión morbosa, me había dado.
Me encontré con la sonrisa mas bella que había visto y sus ojos de gato brillaban cuando me miraba, pero yo …tonta yo, no podía creer que algo tan maravilloso me estuviera ocurriendo. Como toda una principiante me embarque en esa carretera con el freno de mano puesto y ante cada te amo yo solo sonreía temiendo contestar.
De pronto todo a mí alrededor tenía otro color, y se dibujo en mi cara una sonrisa permanente solo por saber que él existía, ¿era posible tanta felicidad? ¿Cuánto duraría?. Como siempre perdí tiempo analizando y llenándome de temores, aun así me deje llevar, lento pero seguro. Comencé a vivir en carne propia los poemas de los que me burlaba, y claro, ahora me reía de mi misma por no haber abierto los ojos antes a tan embriagador sentimiento. Durante esos meses comencé a florecer, todo en mi demostraba que algo me pasaba y a mi alrededor solo cosas buenas ocurrían.
Pero, siguiendo con los personajes místicos, las tejedoras del destino seguro que la agarraron conmigo por todo lo que en algún momento dije y pensé. Lo enviaron lejos de mí, pero la distancia solo era una pausa para volver a reunirnos para siempre. Solo debía esperar a que los días pasaran y podría abrazarlo de nuevo. Antes de marchar me dijo que cada vez que mirara al cielo tuviera la certeza de que estaría pensando en mi. Esa noche nos llenamos de planes para su regreso, los días se hicieron eternos, lo extrañaba tanto que dolía respirar. Continué mi rutina suspirando por los rincones sonriendo y con tanta ilusión que desbordaba felicidad.
Su llegada se anunciaba y mi corazón estaba impaciente. Tanta nostalgia solo se apagaría cuando volviera a robarme el aliento con un beso, pero la vida me tendría otra prueba. Ese negro día quedaría marcado por el llanto. Una llamada y mi vida se destrozaba mientras llegaba al hospital. De pronto el miedo se apodero de mi y mi amor, mi ángel ya no estaba despierto para mirarme, durante días el luchaba por vivir y yo me moría por dentro por no poder decirle cuanto lo amaba. Rece tanto, me sentí tan frágil y tan inútil.
Al parecer Dios noto que le faltaba un ángel y lo llamo de vuelta a su lado… dejándome de nuevo sola.
Mi alma se desgarro y pedazos de mis sueños quedaron regados camino al cementerio, jamás creí que pudiera soportar tanto dolor. Se llevo mis esperanzas, mi ilusión y mi amor.
Se que alguna vez dije que Dios tenia planes para mi vida, y que solo debía confiar en que se cumplirían, pedí serenidad para no enloquecer mientras esperaba pues la soledad me estaba matando, pero como siempre no tenia idea de lo que decía, o será que Dios esta tratando de enseñarme algo?
Ahora bien… cuales son las lecciones de vida aprendidas:
Que la frase “y vivieron felices para siempre” fue producto de un trance febril y que no tiene ninguna relación con la realidad.
Que los sueños solo terminan cuando se cumplen. Y soñar sobre el mismo no se vale.
Que la capacidad de generar lágrimas es más grande que la oportunidad de que ocurra lo que quieres sin el consentimiento del creador.
Que la fe no se pierde por más grande que sea la pena
Y lo mas importante “No era un mito…el amor si existe”
Y eso …….
Mi ángel me lo enseño.
Didycris
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